Publicado: 30 de Agosto de 2018

La rinotraqueitis infecciosa, traqueobronquitis infecciosa o tos de las perreras es una enfermedad de las vías respiratorias superiores de los perros, que suele cursar de forma benigna pero es altamente contagiosa entre canes (el contagio de perros a humanos es extremadamente raro). 

La tos de las perreras está causada por varios microorganismos, como Bordetella bronchiseptica, virus de la Parainfluenza y Adenovirus Canino-2, que afectan a la tráquea, cavidad nasal, laringe, cuerdas vocales, bronquios y, en algunas ocasiones, puede desencadenar en una neumonía.

Hay factores que pueden hacer que un perro se contagie con más facilidad: estar en un ambiente donde hay muchos otros perros (de ahí el nombre), estrés, estar expuesto al humo del tabaco, frío...

Pero también se produce con frecuencia en los meses de calor: Los perros pueden sufrir alteraciones respiratorias durante todo el año y, contrariamente a lo que podríamos esperar, el verano es una estación que favorece la aparición de estas enfermedades porque puede haber una bajada de defensas de las vías respiratorias por baños (en el río, la piscina o el mar) o acceso a aire acondicionado.  
 

¿Cuáles son los síntomas?
 

Los perros afectados por esta enfermedad muestran secreción ocular y nasal, estornudos y afonía. Sin embargo, el signo más característico de esta enfermedad es la tos, que es seca y que puede presentarse cuando el perro realiza un esfuerzo o cuando se le aprieta el cuello al tirar del collar aunque también puede presentarse sin más; el perro tose fuertemente.

Los propietarios suelen explicar que “el perro parece tener algo clavado en el cuello”, ya que la tos se origina cerca de la garganta y produce una carraspera seca que a menudo puede provocar arcadas e incluso vómitos.

Aunque normalmente el estado de ánimo del perro no suele verse alterado, si el cuadro evoluciona y produce fiebre, el can puede volverse apático y con menos hambre de lo habitual.
 

¿Cómo se transmite?

Los agentes causantes de esta enfermedad respiratoria se propagan por el aire, viajando de perro en perro de forma rápida y penetrando en las vías respiratorias con facilidad. Por este motivo, los colectivos de animales son muy sensibles a esta infección. Residencias caninas, criaderos, concursos caninos y perreras son focos importantes de origen y diseminación.

La traqueobronquitis infecciosa puede afectar a perros de todas razas y edades, pero incide principalmente en animales jóvenes en los que las defensas son menores y el cuadro respiratorio puede agravarse fácilmente si no se establece un tratamiento adecuado.

De ahí que en caso de que tu cachorro presente síntomas de tos de la perrera sea recomendable acudir al veterinario lo antes posible. Hay perros adultos que se vuelven inmunes a esta enfermedad y pueden estar en contacto con canes enfermos sin contagiarse.

¿Puede ser contagiosa para las personas?

Es extremadamente raro el contagio pero no se descarta al 100% puesto que en algunas circunstancias la Bordetella bronchiseptica sí puede afectar a los humanos: los expertos recomiendan precaución para evitar la zoonosis en niños o adultos inmunocomprometidos o en adultos que tengan enfermedades respiratorias previas (bronconeumonía) o después de intubación y traquetomías.

 

Prevención

Para poder mantener la vida social de nuestros perros sin miedo al contagio de la tos de las perreras, ya sea cuando los presentamos a un concurso canino, los dejamos en una guardería o simplemente salimos a socializarnos con otros canes, lo ideal es vacunarlos. 

Existen diferentes vacunas que protegen a nuestra mascota frente a esta infección respiratoria con una eficacia muy elevada. Consúltalo con tu veterinario de confianza para que te indique las pautas a seguir.

Además, como siempre, una higiene adecuada, una alimentación de calidad y los cuidados necesarios, harán que el perro esté preparado para enfrentarse con más fuerza a esta enfermedad.